En "Los crímenes de la calle Morgue" de Edgar Allan Poe, un doble asesinato ocurre en París, y la policía, a pesar de sus esfuerzos, no logra resolver el caso. Un detective aficionado, C. Auguste Dupin, junto con un amigo narrador, asume la investigación. Dupin, utilizando su aguda capacidad de observación y razonamiento analítico, descubre que el asesino no es humano, sino un orangután escapado. El dueño del animal, un marinero, confiesa su implicación y Dupin revela el misterio.
Resumen detallado:
El relato comienza con la descripción de un brutal doble asesinato en la Rue Morgue, donde madre e hija son encontradas muertas en circunstancias violentas.
La policía, incapaz de encontrar al asesino o un motivo claro, se encuentra perpleja.
Dupin, un detective con una mente analítica excepcional, se involucra en la investigación. Él y su amigo narrador visitan la escena del crimen y estudian los detalles.
Dupin deduce que el asesino no es humano, basándose en la fuerza inusual demostrada en el crimen y en las extrañas voces que algunos testigos escucharon (una grave y una aguda).
Dupin, a través de un anuncio falso en el periódico, atrae al dueño del orangután, un marinero, quien finalmente confiesa que el animal se escapó y cometió los asesinatos.
Se revela que el orangután, intentando imitar a su dueño, había estado afeitándose con una navaja, lo que provocó el pánico y la posterior violencia.
El marinero, asustado, había huido, y el orangután, al ver a la madre, la había estrangulado y la había arrojado por la ventana, así como a su hija.
El cuento destaca la importancia del razonamiento analítico y la observación detallada en la resolución de crímenes, así como la capacidad de Dupin para ponerse en el lugar del criminal.